Entrevista con Vicente Gasull sobre el cuidado de la salud mental en atención primaria

  • 27 Septiembre 2021

Vicente Gasull. Coordinador del Grupo de Salud Mental de SEMERGEN

«El reto de la Atención Primaria en Salud Mental es llegar a un diagnóstico precoz»

Yolanda García Malo

La Atención Primaria tiene un papel clave como puerta de entrada de los pacientes con depresión en el sistema sanitario. Detectar de forma precoz esta enfermedad es imprescindible para diagnosticarla y tratarla. Pero hacerlo requiere tiempo. Y el tiempo es escaso en Atención Primaria. Tras la presentación de la experiencia virtual “La travesía de Elena”, impulsada por Lundbeck dentro de la campaña #DelaDepresiónSeSale, repasamos con Vicente Gasull, médico de Atención Primaria en el Departamento 9 de Valencia y coordinador del Grupo de Salud Mental de SEMERGEN, los retos pendientes del primer nivel asistencial en el abordaje de la depresión y los trastornos mentales.

-La depreión y la ansiedad ¿siguen siendo enfermedades poco conocidas o mal vistas?

-No me atrevería a decir que son enfermedades poco conocidas, pero mal vistas, sí, y, por lo tanto, silenciadas. En la depresión se dan dos circunstancias: es una enfermedad infradiagnosticada e infratratada, pero, a la vez existe el riesgo es sobrediagnosticar procesos que no son depresivos, que son procesos de la vida cotidiana y que hay que aceptarlos como tal. Si se sobrediagnostica, se pueden tratar, psicologizar y psiquiatrizar problemas que no son problemas psiquiátricos. Pero ciñéndonos al trastorno depresivo en concreto, es cierto que la enfermedad mental todavía es vista en la sociedad como un estigma o tabú.

-¿Qué papel desempeña la Atención Primaria para mejorar el conocimiento y concienciación sobre estas enfermedades?

-Indudablemente una de las tareas pendientes en la Atención Primaria sería la educación para la salud tanto en patologías físicas como mentales y dentro de estas, en la ansiedad y la depresión. Es necesario hacer psicoeducación en depresión, pero no solamente en la persona con una patología depresiva, sino también en la familia y el entorno del paciente.

-¿Y en su detección, dado que son enfermedades con gran variedad de síntomas y causas?

-La Atención Primaria es la puerta de entrada de los pacientes con depresión al sistema sanitario. Si se mantiene una continuidad asistencial con el paciente, le conoces a él y a su familia, se pueden detectar esos pequeños cambios que te pueden inducir a pensar que algo está pasando y entonces abordarlo precozmente, por lo que el pronóstico mejora y la respuesta al tratamiento también. Por eso la labor y el papel de Atención Primaria es fundamental en la detección precoz de los trastornos depresivos.

-El objetivo de la experiencia virtual «La travesía de Elena» es dar visibilidad a la depresión y promover su conocimiento

-Estas acciones ayudan a normalizar una situación, a hacer ver a los pacientes que no es una debilidad, un defecto, una falta de carácter, sino que es una enfermedad. Si no convences al paciente de que está enfermo, difícilmente va a aceptar un tratamiento. Por lo tanto, hay que normalizar que la depresión es una patología crónica como puede ser una diabetes, una hipertensión, una EPOC, etcétera.

 -Durante la pandemia, según diversos estudios, se ha producido un aumento de personas con ansiedad, depresión o estrés postraumático. ¿Se ha notado esta situación en la Atención Primaria?

-Sí, sí que se nota. El problema es que muchas veces el paciente no acude a la consulta expresando síntomas de índole afectivo o de falta de interés o energía, sino que acuden por síntomas físicos como cansancio, astenia, problemas de concentración o adquisición de conductas peligrosas, como ha dejado de manifiesto la pandemia con el aumento de consumo de alcohol, y esto sí está llegando y estamos constatando este incremento en estas patologías.

-Este aumento ha sido especialmente notable entre los jóvenes de 18 y 30 años, ¿cuáles pueden ser las razones?

-En los jóvenes la patología ha existido siempre, de hecho, una de las franjas de edad donde se producían más suicidios era en la adolescencia y adulto joven. Indudablemente ahora ha habido un cambio de comportamientos, el aislamiento ha llevado a que uno rompa su rutina, ha generado una incertidumbre en lo que va a pasar mañana, en el futuro profesional, en la situación económica… Todo esto genera una serie de inseguridades que favorecen la aparición de los trastornos depresivos.

-El próximo 10 de octubre se celebra el Día Internacional de la Salud Mental. ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta el primer nivel asistencial en este campo?

-El reto indudablemente es poder llegar a un diagnóstico precoz, tener una actitud proactiva respecto a las patologías mentales y que la psiquiatría deje ser la patología pobre. Nos sentimos mucho más cómodos cuando tenemos un dato objetivo, pero en las patologías mentales se requiere una exploración psicopatológica y eso lleva tiempo. Por lo tanto, uno de los grandes retos es conseguir más tiempo para poder pasar las consultas y alcanzar a un diagnóstico, y otro sería que el médico de Atención Primaria tuviera una agenda para poder implantar la educación para la salud de manera formalizada y normalizada. Una educación para la salud dirigida tanto al paciente como a su familia e, incluso, a la sociedad, integrándola también en las escuelas.

-Siempre falta tiempo en Atención Primaria…

-En Atención Primaria somos deficitarios de tiempo, pero hemos de jugar con ello. Hay que jugar con las armas que tienes. Todos nos quejamos del tiempo, pero cuando tienes a un paciente que lo necesita, lo citas al finalizar la consulta o intentas citártelo otro día ampliando más huecos… Realmente hay muy pocos profesionales que, ante una necesidad, no saquen sus triquiñuelas para intentar sacar tiempo y hacer lo que tenemos que hacer.

-¿Qué espera de la actualización de la Estrategia de Salud Mental del Gobierno?

-El plan estratégico hay que dotarlo económicamente y de recursos. Espero que vayamos a mejor, nunca vamos a esperar ir a peor. Cada vez se va avanzando un poco más, probablemente no con la velocidad o con las necesidades que están surgiendo, porque realmente la pandemia ha puesto en evidencia carencias que teníamos, por lo que quizás hay que ser más ágiles en la toma de decisiones.

-¿De la depresión se sale?

No hay otra. De la depresión se sale. Al paciente hay que mostrarle confianza y empatía, hay que ser positivo y dejar siempre una puerta abierta para que te pueda comentar sus dudas y necesidades.

La Atención Primaria tiene un papel clave como puerta de entrada de los pacientes con depresión en el sistema sanitario. Detectar de forma precoz esta enfermedad es imprescindible para diagnosticarla y tratarla. Pero hacerlo requiere tiempo. Y el tiempo es escaso en Atención Primaria. Tras la presentación de la experiencia virtual “La travesía de Elena”, impulsada por Lundbeck dentro de la campaña #DelaDepresiónSeSale, repasamos con Vicente Gasull, médico de Atención Primaria en el Departamento 9 de Valencia y coordinador del Grupo de Salud Mental de SEMERGEN, los retos pendientes del primer nivel asistencial en el abordaje de la depresión y los trastornos mentales.

 

 

 

La depresión y la ansiedad ¿siguen siendo enfermedades poco conocidas o mal vistas?

No me atrevería a decir que son enfermedades poco conocidas, pero mal vistas, sí, y, por lo tanto, silenciadas. En la depresión se dan dos circunstancias: es una enfermedad infradiagnosticada e infratratada, pero, a la vez existe el riesgo es sobrediagnosticar procesos que no son depresivos, que son procesos de la vida cotidiana y que hay que aceptarlos como tal. Si se sobrediagnostica, se pueden tratar, psicologizar y psiquiatrizar problemas que no son problemas psiquiátricos. Pero ciñéndonos al trastorno depresivo en concreto, es cierto que la enfermedad mental todavía es vista en la sociedad como un estigma o tabú.

 

¿Qué papel desempeña la Atención Primaria para mejorar el conocimiento y concienciación sobre estas enfermedades?

Indudablemente una de las tareas pendientes en la Atención Primaria sería la educación para la salud tanto en patologías físicas como mentales y dentro de estas, en la ansiedad y la depresión. Es necesario hacer psicoeducación en depresión, pero no solamente en la persona con una patología depresiva, sino también en la familia y el entorno del paciente.

 

¿Y en su detección, dado que son enfermedades con gran variedad de síntomas y causas?

La Atención Primaria es la puerta de entrada de los pacientes con depresión al sistema sanitario. Si se mantiene una continuidad asistencial con el paciente, le conoces a él y a su familia, se pueden detectar esos pequeños cambios que te pueden inducir a pensar que algo está pasando y entonces abordarlo precozmente, por lo que el pronóstico mejora y la respuesta al tratamiento también. Por eso la labor y el papel de Atención Primaria es fundamental en la detección precoz de los trastornos depresivos.

 

El objetivo de la experiencia virtual «La travesía de Elena» es dar visibilidad a la depresión y promover su conocimiento

Estas acciones ayudan a normalizar una situación, a hacer ver a los pacientes que no es una debilidad, un defecto, una falta de carácter, sino que es una enfermedad. Si no convences al paciente de que está enfermo, difícilmente va a aceptar un tratamiento. Por lo tanto, hay que normalizar que la depresión es una patología crónica como puede ser una diabetes, una hipertensión, una EPOC, etcétera.

 

Durante la pandemia, según diversos estudios, se ha producido un aumento de personas con ansiedad, depresión o estrés postraumático. ¿Se ha notado esta situación en la Atención Primaria?

Sí, sí que se nota. El problema es que muchas veces el paciente no acude a la consulta expresando síntomas de índole afectivo o de falta de interés o energía, sino que acuden por síntomas físicos como cansancio, astenia, problemas de concentración o adquisición de conductas peligrosas, como ha dejado de manifiesto la pandemia con el aumento de consumo de alcohol, y esto sí está llegando y estamos constatando este incremento en estas patologías.

 

Este aumento ha sido especialmente notable entre los jóvenes de 18 y 30 años, ¿cuáles pueden ser las razones?

En los jóvenes la patología ha existido siempre, de hecho, una de las franjas de edad donde se producían más suicidios era en la adolescencia y adulto joven. Indudablemente ahora ha habido un cambio de comportamientos, el aislamiento ha llevado a que uno rompa su rutina, ha generado una incertidumbre en lo que va a pasar mañana, en el futuro profesional, en la situación económica… Todo esto genera una serie de inseguridades que favorecen la aparición de los trastornos depresivos.

 

El próximo 10 de octubre se celebra el Día Internacional de la Salud Mental. ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta el primer nivel asistencial en este campo?

El reto indudablemente es poder llegar a un diagnóstico precoz, tener una actitud proactiva respecto a las patologías mentales y que la psiquiatría deje ser la patología pobre. Nos sentimos mucho más cómodos cuando tenemos un dato objetivo, pero en las patologías mentales se requiere una exploración psicopatológica y eso lleva tiempo. Por lo tanto, uno de los grandes retos es conseguir más tiempo para poder pasar las consultas y alcanzar a un diagnóstico, y otro sería que el médico de Atención Primaria tuviera una agenda para poder implantar la educación para la salud de manera formalizada y normalizada. Una educación para la salud dirigida tanto al paciente como a su familia e, incluso, a la sociedad, integrándola también en las escuelas.

 

Siempre falta tiempo en Atención Primaria…

En Atención Primaria somos deficitarios de tiempo, pero hemos de jugar con ello. Hay que jugar con las armas que tienes. Todos nos quejamos del tiempo, pero cuando tienes a un paciente que lo necesita, lo citas al finalizar la consulta o intentas citártelo otro día ampliando más huecos… Realmente hay muy pocos profesionales que, ante una necesidad, no saquen sus triquiñuelas para intentar sacar tiempo y hacer lo que tenemos que hacer.

 

¿Qué espera de la actualización de la Estrategia de Salud Mental del Gobierno?

El plan estratégico hay que dotarlo económicamente y de recursos. Espero que vayamos a mejor, nunca vamos a esperar ir a peor. Cada vez se va avanzando un poco más, probablemente no con la velocidad o con las necesidades que están surgiendo, porque realmente la pandemia ha puesto en evidencia carencias que teníamos, por lo que quizás hay que ser más ágiles en la toma de decisiones.

 

 

¿De la depresión se sale?

No hay otra. De la depresión se sale. Al paciente hay que mostrarle confianza y empatía, hay que ser positivo y dejar siempre una puerta abierta para que te pueda comentar sus dudas y necesidades.

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