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La telemedicina en diabetes precisa más implicación y compromiso de profesionales y pacientes

  • 23 Diciembre 2021

La pandemia generada por la crisis de la COVID-19 ha subrayado la importancia de la telemedicina para la atención de pacientes crónicos y, en especial, los diagnosticados de diabetes.

Los modelos de atención no presenciales ya estaban incorporados en la mayoría de los sistemas de salud, pero la pandemia generada a raíz de la COVID-19 ha puesto de manifiesto sus ventajas en cuanto a su efectividad, capacidad de sustituir una parte de la actividad presencial y satisfacción de los usuarios. El reto, ahora, es conseguir que la telemedicina pueda convivir con el modelo de atención presencial. Para ello, los participantes de un taller interactivo identifican como prioritaria la formación del paciente, incrementar la capacitación de los profesionales sanitarios y definir protocolos para el uso de las soluciones TIC y apostar por un nuevo modelo asistencial.

La pandemia de COVID-19 y el confinamiento han supuesto un reto para la atención sanitaria de pacientes crónicos. Entre ellos, las personas con diabetes se encuentran entre los pacientes que más consultas no presenciales han realizado y que más se han beneficiado del impulso de la telemedicina. Por ello, diferentes representantes de los Servicios de Innovación, Evaluación Farmacéutica, Asistencia Sanitaria tanto de Atención Primaria como Atención Hospitalaria y de Sistemas de Información, Integración y Control de Proyectos de las Consejerías de Sanidad de diferentes comunicades autónomas han asistido a un taller interactivo, impartido por el Center for Research in Healthcare Innovation Management (CRHIM) del IESE, en colaboración con Abbott, con el objetivo de evaluar y analizar cómo fomentar la telemedicina en el modelo asistencial actual.

En concreto, las propuestas desarrolladas por los profesionales asistentes al taller ponen de manifiesto que es clave acrecentar la implicación del paciente en el manejo de su condición, si se pretende mejorar la adopción de la teleasistencia tras la pandemia y activar el compromiso de los pacientes y profesionales bajo el paraguas de un nuevo modelo asistencial. Así es como se conseguirá obtener la mejor asistencia sanitaria posible.

Los especialistas desempeñan un papel fundamental en la implantación de la telemedicina, tal y como quedó de manifiesto en el taller. Para conseguirlo es necesario el desarrollo de un modelo formativo en salud digital a través de protocolos de actuación para el uso adecuado de las soluciones TIC, lo que mejoraría la atención y la gestión de las consultas, así como evitaría la variabilidad clínica.

Esta propuesta de asistencia sanitaria, en la que la telemedicina convive con el modelo de asistencia presencial, pone el foco, además, en la importancia de la innovación y en la investigación de forma continuada, así como en las habilidades de comunicación. Esto es así, ya que, para conseguir pacientes expertos, en especial en enfermedades crónicas como la diabetes, es necesario que estos dispongan de toda la información necesaria para el manejo y control de su condición.

Durante la jornada también se presentó el estudioTelemedicina e innovación en Diabetes: Telemedicina de calidad para las personas con diabetes insulinizadas, un estudio pionero desarrollado por el CRHIM del IESE, en colaboración con Abbott, que ha analizado el uso de los sistemas de telemonitorización y atención remota en España, especialmente durante la pandemia. Entre sus conclusiones destacan 15 medidas de impacto elaboradas por un comité de expertos.

El estudio también ha puesto de manifiesto la inequidad en el acceso a los sistemas de monitorización de glucosa, especialmente entre los pacientes con diabetes Tipo 2. Así, según el documento, “los pacientes crónicos y, en especial, los diagnosticados de diabetes, han visto limitado su acceso a los servicios de salud. En concreto, los que padecen diabetes mellitus tipo 2 (DM2) insulinizados han sido de los más perjudicados ya que, a diferencia de los diagnosticados de diabetes mellitus tipo 1 (DM1), no han tenido acceso a las mismas herramientas tecnológicas ni cuentan con el mismo nivel de formación y conocimiento de su enfermedad”.

A continuación las 15 medidas con facilidad de implantación y factibilidad en el tiempo para la mejora de la telemedicina en diabetes:

  1. Promover prácticas de valor centradas en el paciente diabético
  2. Potenciar criterios unificados para el tratamiento de la diabetes
  3. Evidenciar el ahorro y la inversión que supone una adecuada y correcta monitorización de la diabetes
  4. Sensibilizar a las autoridades sanitarias para fomentar la adopción de programas de transformación a largo plazo
  5. Establecer un modelo de atención mixta online y presencial
  6. Apostar por la personalización/individualización del tratamiento
  7. Requerir a la tecnología sanitaria la misma evidencia científica que a cualquier otro ámbito de la medicina
  8. Extender la utilización de sistemas de monitorización de glucosa en líquido intersticial
  9. Integrar los datos de los dispositivos de monitorización remota en la historia clínica del paciente
  10. Aplicar técnicas de análisis de Big Data
  11. Incentivar la adopción rápida de tecnologías y herramientas innovadoras
  12. Desarrollar la infraestructura y las aplicaciones
  13. Fomentar nuevos tipos de contratación por parte de la Administración Pública
  14. Aumentar el nivel formativo que reciben las personas con DM2
  15. Incrementar la capacitación de los profesionales sanitarios en tecnología y diabetes
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  • Modificado por última vez en 23 Dic 2021, 08: 53
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