alfasigma-7dm


Tópicos sobre la edad

Hay tópicos inexactos respecto a la edad. Dos de los más repetidos son los que afirman que la mezcla de generaciones enriquece a las organizaciones o el de que con la edad las personas acumulamos una experiencia positiva. Discutir estas afirmaciones en el contexto sanitario es de importancia vital. Históricamente, y en especial en las profesiones médicas, el conocimiento se trasladaba desde los profesionales de mayor edad a los más jóvenes en forma de cascada con una jerarquía (servicios, departamentos, etc.) que se correspondía con el saber. Hoy la situación ya no es tan clara. Que con la edad se acumula experiencia positiva no siempre es cierto y menos en tiempos turbulentos. Pero en las profesiones sanitarias los vaivenes económicos afectan menos al conocimiento por lo que se puede seguir manteniendo que un médico de edad va a diagnosticar mejor que uno joven por la simple razón de haber vivido más casuística y que es bueno por tanto que esa experiencia se transmita. Lo que pasa es que siendo lo anterior verdad en genérico no tiene por qué serlo a nivel institucional. En la última década el acceso al conocimiento deslocalizado se ha incrementado exponencialmente estando los médicos jóvenes mejor entrenados para acceder al mismo. Pueden por tanto seguir respetando la experiencia pero no necesariamente, o no únicamente, la que se posea en su institución. Las jerarquías por tanto están cada vez menos legitimadas si se asientan sólo en el conocimiento institucional.

Yendo ahora al tópico de la diversidad por la edad, esta no es siempre buena o no lo es siempre por definición. En estos momentos en los hospitales conviven hasta cuatro generaciones diferentes, que van desde los nacidos en 1945, que se están jubilando, hasta los nacidos alrededor del 1985, que se están incorporando. Cada una es diferente en mayor o menor grado a las otras.

Si nos fijamos ahora en lo que diferencia a las generaciones nos encontraremos con situaciones variadas, como la que se da por ejemplo en el aprendizaje. Para simplificar, y fijándonos en los extremos, una persona de 60 años aprende fundamentalmente a través de la letra impresa mientras que un joven de 20 lo hace a partir de canales de soporte muy diversos, una diversidad que produce una sobrecarga de información que las personas más jóvenes gestionan mejor. Los valores respecto al trabajo varían desde el calvinismo del mayor, para quien el trabajo puede ser valioso per se, al carácter más instrumental que el trabajo tiene para el joven.

Las nuevas formas de socialización con Facebook o Twiter como mascarones de proa están generando una brecha importante en la utilización de las social networking technologies. Para los mayores estas redes son marginales aunque entiendan su funcionamiento y las utilicen más o menos ocasionalmente. Pero lo que para unos es marginal para otros, los jóvenes, es central.

Elemento diferenciador importante es la gratificación esperada en el trabajo. Simplificando,una persona mayor espera recibir reconocimiento por su trabajo. Un joven espera admiración. Y es que nuestros jóvenes han crecido en entornos familiares de pocos hermanos con padres volcados hacia el hijo «centro del universo». Los mecanismos de recompensa funcionan por tanto de forma diferente en unos y otros.

En fin, extremos que esconden a otras generaciones intermedias como la generación nacida en los ochenta que ahora reemplaza a los babyboomers, generación que en muchos casos está más cerca de sus mayores que de los más jóvenes.

Rompiendo el tópico podemos afirmar que la diversidad actual promueve encuentros pero también desencuentros, en especial con las nuevas generaciones que se incorporan al mercado laboral. Desencuentros que en parte son radicales en lo que se refiere a la legitimación de la jerarquía o en los mecanismos de socialización. Pensar que en un hospital es diferente, que el médico o la enfermera senior siempre será un referente, es ignorar la profundidad de los cambios. No cabe por tanto esconderse y sí enfrentar el dilema de que nos guste o no las generaciones van a tener que convivir, aunque no quieran, y lo van a tener que hacer de forma que sus competencias diversas sumen en vez de restar. Y para que eso ocurra lo primero es olvidarnos de los tópicos. La diversidad puede ser buena si la gestionamos bien, lo que no es fácil. En caso contrario puede ser un problema. Y para que tengan un referente interesante de por donde tiene que ir esa gestión les emplazo a leer un reportaje especial del Financial Times de 7 de septiembre del 2011 (http://www.ft.com/intl/recruitment/working-age). Espero que lo disfruten.

Valora este artículo
(0 votos)

Lo último de Carlos Obeso Abalde

Deja un comentario

Siete Días Médicos es una web para profesionales sanitarios.
En ningún caso se publicarán ni se responderán consultas médicas realizadas por pacientes.

BOTON LOGO 7DMLa revista Siete Días Médicos y su web son un producto de Ediciones Mayo S.A. destinado a los profesionales de la atención primaria. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por Siete Días Médicos reemplazará la relación de los profesionales médicos con los pacientes.

Web Médica Acreditada. Ver más información

 

 

Comunidad