Imprimir esta página

Repercusión física y social en pacientes con parálisis facial

  • Aunque en la mayoría de los casos la aparición de una parálisis facial periférica no altera ninguna capacidad relevante para el desarrollo de la vida cotidiana, la experiencia es siempre traumática.
  • La deficiencia provocada por una parálisis facial periférica puede originar dificultades en diversas dimensiones sociales, en especial en la identidad individual, en la imagen corporal y en la interacción social.

Aunque en la mayoría de los casos la aparición de una parálisis facial periférica no altera ninguna capacidad relevante para el desarrollo de la vida cotidiana, la experiencia es siempre traumática; incluso en ciertos casos se requiere un proceso de redefinición de las relaciones sociales y/o profesionales, así como de la propia identidad. El fundamento principal del padecimiento tras una parálisis facial periférica radica en que el rostro es una de las partes del cuerpo más relevantes en la esfera social; por un lado, es la parte que más nos identifica como individuos y, por otro lado, es una entidad fundamental en relación con la imagen que tenemos de nosotros mismos y que la tienen los demás; finalmente, es un elemento primordial en el proceso de interacción social.

No obstante, a pesar de que se acepta que la parálisis facial periférica puede provocar una discapacidad, una afectación psicológica y una disminución en la calidad de vida, en la práctica clínica habitual se utilizan generalmente instrumentos de medida que solamente valoran la deficiencia, restando importancia al grado de discapacidad que provoca, el impacto en la calidad de vida y en la percepción subjetiva del paciente. Diversos autores demuestran una afectación psicológica y, sobre todo, una disminución en la calidad de vida de estos pacientes, aunque otros no observan tales asociaciones.

Los autores de este trabajo se propusieron analizar la correlación entre diferentes escalas que valoran la deficiencia, la afectación psicológica, la discapacidad y la calidad de vida en personas que han presentado una parálisis facial periférica no resuelta de manera completa. Para ello, realizaron un estudio transversal sobre una cohorte retrospectiva de 30 pacientes que habían presentado una parálisis facial periférica cuya resolución no fue completa. Las causas eran de origen quirúrgico en 7 casos, 4 por neurinoma, 2 por otitis, 4 relacionadas con herpes zóster y el resto por parálisis de Bell.

Los autores pudieron constatar que en su grupo de estudio los pacientes con parálisis facial periférica con un mayor déficit presentaban una mayor discapacidad física y global, y una peor calidad de vida social y global. No obstante, no mostraban una mayor discapacidad social ni una mayor afectación psicológica en forma de ansiedad o depresión. Además, los pacientes con una mayor discapacidad, tanto física como social y global, presentaban una mayor afectación psicológica en forma de ansiedad o depresión, y una peor calidad de vida social y global. Asimismo, los pacientes con una mayor afectación psicológica en forma de ansiedad o depresión presentaban una peor calidad de vida social y global.

Concluyen los autores afirmando que la deficiencia provocada por una parálisis facial periférica puede originar dificultades en diversas dimensiones sociales, en especial en la identidad individual, en la imagen corporal y en la interacción social, lo que repercute en la capacidad funcional, la afectación psicológica y la calidad de vida de los afectados. Por tanto, el abordaje debería ir más allá de la deficiencia, tanto en el ámbito clínico como en el ámbito de la investigación.

Díaz U, Valdés M, Fernández T, Calero E, Bienzobas E, Moracén T. Correlación entre deficiencia, afectación psicológica, discapacidad y calidad de vida en la parálisis facial periférica. Neurologia. 2019; 34(7): 423-428.

Valora este artículo
(0 votos)

Lo último de Rosa María Pont Dalmau

Artículos relacionados (por etiqueta)