alfasigma-7dm


Variación en el consumo de antihipertensivos entre 2004 y 2007

Las guías de práctica clínica de las sociedades de cardiología y de hipertensión europeas, como las de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial, dejan claramente establecido el objetivo del tratamiento para reducir las cifras de presión arterial (PA) a valores inferiores a 140/90 mmHg (e inferiores a 130/80 mmHg en pacientes de riesgo).

En cuanto al tratamiento, subrayan que los principales efectos beneficiosos producidos por el tratamiento antihipertensivo se deben a la propia disminución de la PA y señalan que cualquiera de los cinco grupos terapéuticos de antihipertensivos (diuréticos tiazídicos, antagonistas del calcio, inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina [IECA], antagonistas de los receptores de la angiotensina II [ARA II] y betabloqueadores) resulta adecuado para el inicio y mantenimiento del tratamiento antihipertensivo, sean en monoterapia o en combinación.

A pesar del amplio arsenal terapéutico existente, la prevalencia en el control de la PA en los pacientes hipertensos es poco alentadora. Según distintos estudios, la proporción de pacientes con cifras objetivo de control se situaría entre el 16 y el 38%. En Asturias, en 2007, dicho control se estimó en el 20,3% y en el Área II solamente en el 15,3%, según datos de la cartera de servicios del Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA). El Área II corresponde a una población rural que en los últimos años ha incrementado su población mayor de 65 años desde el 25,8 al 26,9%.

Dada la trascendencia socioeconómica que tiene el tratamiento de la hipertensión en atención primaria, los autores realizaron el estudio que comentamos planteándose los siguientes objetivos: 1) conocer la evolución del consumo de antihipertensivos en la población con edad superior a los 14 años del Área II durante el periodo 2004-2007; y 2) describir la variación en el perfil de prescripción de antihipertensivos por subgrupos terapéuticos y principios activos en dicho periodo. Se trata de un estudio descriptivo y retrospectivo sobre la utilización de los antihipertensivos prescritos por médicos de atención primaria y que fueron dispensados por oficinas de farmacia del Área II. Se evaluó el consumo en número de envases a través del programa informático Apoteka, incluyendo todos los principios activos y subgrupos terapéuticos con indicación de hipertensión, de la clasificación anatómica, terapéutica y química. Como unidad técnica de medida, se utilizó la dosis diaria definida, que corresponde a la dosis media diaria de mantenimiento de cada principio activo en su indicación principal.

Los datos se expresaron en dosis definida por 1.000 habitantes y día, medida que proporciona información sobre el número de personas por cada 1.000 habitantes que en un momento dado están consumiendo una dosis terapéutica diaria de un determinado medicamento o grupo terapéutico. El porcentaje de la variación en el consumo de los grupos antihipertensivos entre 2004 y 2007 se obtuvo mediante la siguiente fórmula: (%) variación= (DHD 2007-DHD 2004) 100/DHD 2004 (DHD corresponde a la dosis diaria definida por 1.000 habitantes). También se analizó el incremento de DHD entre 2004 y 2007 de los subgrupos terapéuticos y principios activos.

Se observó que el consumo de antihipertensivos experimentó un crecimiento del 20,2% entre 2004 y 2007. El grupo de mayor consumo en todos los años, y el que a su vez experimentó una mayor variación en el periodo estudiado, fue el de antihipertensivos de acción sobre el sistema renina-angiotensina, con un crecimiento del 28,1% (representa el 54% del consumo total en 2007). Dentro de este grupo, el crecimiento de los IECA entre 2004 y 2007 fue del 8,8%, frente al 55,3% de los ARA II. En segundo lugar, el grupo de diuréticos creció un 17,6%. Por el contrario, el grupo de antiadrenérgicos y otros disminuyó un 9%, lo que representa el 2,9% del consumo total en 2007.

Por subgrupos terapéuticos, los tres con mayor incremento en el consumo fueron los ARA II (21,8 DHD), el ARA II en asociación (8,3 DHD) y los diuréticos de alto techo (7,8 DHD). Por el contrario, los tres con un mayor decremento fueron los diuréticos de bajo techo (excluidas las tiazidas), los antiadrenérgicos de acción periférica y los antagonistas del calcio selectivos con efecto cardiaco. Por principios activos, ramipril fue el que experimentó un mayor incremento, seguido de olmesartán y candesartán. Los principios activos que más se redujeron fueron lisinopril más diuréticos y enalapril (este fármaco, a pesar de su decremento, se mantuvo en primer lugar todos los años). Entre los diuréticos, furosemida experimentó el mayor incremento, seguido de torasemida y espironolactona. En cambio, disminuyó el consumo de clortalidona, indapamida e hidroclorotiazida más ahorrador de potasio. Entre los antagonistas del calcio, amlodipino fue el más consumido todos los años y el que presentó un mayor incremento, seguido de manidipino y lercanidipino. Nifedipino, lacidipino y verapamilo mostraron una tendencia decreciente a lo largo del estudio. Dentro de los betabloqueadores, el que más se consumió todos los años fue atenolol, a pesar de que su uso experimentó un descenso significativo. Carvedilol, nebivolol, bisoprolol y propranolol registraron un incremento en su consumo. En el grupo de antiadrenérgicos, doxazosina fue el fármaco más consumido.

Este estudio demuestra un incremento en el tratamiento farmacológico para la hipertensión arterial. Esto se explica por el aumento de la prevalencia de pacientes hipertensos, que en el periodo 2004-2007 pasó del 14,1 al 23,4%, y que puede deberse, entre otros factores, a que se ha aumentado la población anciana. Pese al aumento del consumo de antihipertensivos, la prevalencia de pacientes con buen control de la presión arterial en el Área II (15,3%) es claramente insuficiente, lo que podría deberse a factores como la falta de cumplimiento, las dosis inadecuadas, la obesidad, el sedentarismo y el elevado consumo de sal y alcohol.

El autor señala como limitaciones del estudio el que no se recogieran las prescripciones de recetas privadas o de mutuas, que en determinados casos las dosis diarias definidas no tienen por qué coincidir con las dosis utilizadas por la población, que algunos medicamentos pueden ser utilizados para otra indicación y, por último, que para calcular la dosis diaria definida por cada 1.000 habitantes se excluye a la población desplazada. Como conclusión, cabe destacar que la variación principal fue el aumento progresivo de los ARA II (solos o asociados a otros fármacos), que llegaron a situarse como opción de primera línea en el tratamiento de la hipertensión, y el descenso gradual en el empleo de los IECA, así como el incremento de los diuréticos y de las asociaciones en dosis fija con hidroclorotiazida.

 

Nicieza ML. Cambios en el perfil de prescripción de antihipertensivos en el Área Sanitaria II de Asturias durante los años 2004 a 2007. SEMERGEN. 2009; 35(9): 435-442.

Valora este artículo
(0 votos)

Deja un comentario

Siete Días Médicos es una web para profesionales sanitarios.
En ningún caso se publicarán ni se responderán consultas médicas realizadas por pacientes.

BOTON LOGO 7DMLa revista Siete Días Médicos y su web son un producto de Ediciones Mayo S.A. destinado a los profesionales de la atención primaria. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por Siete Días Médicos reemplazará la relación de los profesionales médicos con los pacientes.

Web Médica Acreditada. Ver más información

 

 

Comunidad