alfasigma-7dm
Premios-Esteve


Evolución de la linfocitosis B monoclonal

- La linfocitosis B monoclonal se define por la presencia en sangre periférica de una población de 5.000 linfocitos B clonales (kappa o lambda) menor de 5.000 células por microlitro.

- El fenotipo de esta linfocitosis es indistinguible del de una leucemia linfática crónica.

- La tasa de transformación de una a otra es muy baja.

En los últimos años se ha ido perfilando una nueva entidad, la linfocitosis B monoclonal, definida por la presencia en sangre periférica de una población de linfocitos B clonales (kappa o lambda) en cantidad inferior a las 5.000 células por microlitro. La mayoría de veces esta linfocitosis tiene un fenotipo igual al de una leucemia linfática crónica, por lo que es lógico que muchos de los pacientes con linfocitosis B monoclonal se clasificaran anteriormente como afectados por un estadio inicial de leucemia linfática; actualmente, en cambio, la mayoría de ellos se reclasificarían como portadores de una linfocitosis B monoclonal. La cifra límite se establece, pues, en las 5.000 células B/µL. Sin embargo, este número es muy variable, y varía desde unas pocas células por microlitro hasta casi la cifra frontera de 5.000. Se habla básicamente de dos tipos de linfocitosis, según el número de células B detectadas: linfocitosis clínicas, si el recuento es superior a 1.500/µL, y o linfocitosis B monoclonal con recuento bajo, que son las que tienen una cifra muy inferior, habitualmente por debajo de las 150/µL. Algunos estudios han permitido establecer que una leucemia linfática crónica siempre viene precedida años antes por una linfocitosis B monoclonal, pero la pregunta que se hacen ahora muchos investigadores es: ¿cuántas linfocitosis B monoclonales acabarán evolucionando hacia una leucemia linfática crónica y en cuánto tiempo? Algunos estudios señalan una tasa de transformación del 1,1% anual. El trabajo de Fazi et al. responde a esta pregunta en una población de origen mediterráneo, en concreto italiana.

Los autores detectaron 138 casos de linfocitosis B monoclonal de un total de 1.779 habitantes sanos de un pueblo del norte de Italia. En todos los casos los recuentos leucocitario y linfocitario eran normales y la cifra más alta de linfocitos B detectada fue de 1.500 células/µL. En la mayoría de casos el fenotipo era como el de la leucemia linfática crónica, pero también se encontraron los otros fenotipos definidos para esta entidad. Al cabo de 34 meses como promedio, se pidió a los 138 individuos con linfocitosis B monoclonal que se sometieran a un nuevo control, que sólo se llevó a término en 76, porque algunos rehusaron y otros habían fallecido por causas no relacionadas. En todos los individuos controlados, el recuento absoluto de leucocitos y linfocitos seguía siendo normal y en la mayoría de casos el fenotipo continuaba siendo el de una leucemia linfática crónica, pero resultó muy llamativo que desaparecieran algunos casos con linfocitosis que tenían fenotipos diferentes al de una leucemia típica. No se observó ningún caso que evolucionara hacia una leucemia plenamente establecida. De hecho, lo que se constató fue la estabilidad del recuento linfocitario, o incluso la desaparición de la anomalía clonal. Y sin embargo, en aquellos casos en que se reestudió, las anomalías citogenéticas del momento del diagnóstico seguían detectándose a los 34 meses, pero sin que condicionaran la evolución de una mínima linfocitosis hacia una entidad linfoproliferativa plenamente establecida.

Los autores no se limitaron a estudiar los linfocitos B clonales: también analizaron lo que sucedía con las poblaciones T, y pudieron observar que no era infrecuente que aparecieran poblaciones clonales de los linfocitos T CD8+. En definitiva, en este grupo de individuos, transcurridos casi 3 años de seguimiento, no se observó ningún caso de transformación a una leucemia linfática crónica. Además, algunas linfocitosis que no tenían el fenotipo característico de una leucemia incluso podían llegar a desaparecer. Y algunas de estas personas presentaban además alteraciones clonales en los linfocitos T. Al menos en algunos casos, parece como si las alteraciones linfocitarias fueran reactivas a un estímulo antigénico desconocido, pero también es innegable que algunas linfocitosis, aunque estuvieran constituidas por un número muy bajo de células B clonales, ya tenían alteraciones citogenéticas idénticas a las que se detectan en la leucemia plenamente establecidas. Es evidente que falta por saber qué otros estímulos deben sumarse para que una clona de linfocitos B se expanda y se constituya plenamente en un síndrome linfoproliferativo. De momento se sabe que esta tasa de transformación, al menos en algunas poblaciones, es muy baja. 

Fazi C, Scarfò L, Pecciarini L, Cottini F, Dagklis A, Janus A, et al. General population low count CLL-like MBL persist over time without clinical progression, although carrying the same cytogenetic abnormalities of CLL. Blood. 2011; 118(25): 6.618-6.625. [Epub 2011 Aug 29]

Valora este artículo
(3 votos)
Evolución de la linfocitosis B monoclonal - 3.0 out of 5 based on 3 votes

Deja un comentario

Siete Días Médicos es una web para profesionales sanitarios.
En ningún caso se publicarán ni se responderán consultas médicas realizadas por pacientes.

BOTON LOGO 7DMLa revista Siete Días Médicos y su web son un producto de Ediciones Mayo S.A. destinado a los profesionales de la atención primaria. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por Siete Días Médicos reemplazará la relación de los profesionales médicos con los pacientes.

Web Médica Acreditada. Ver más información

 

 

Comunidad