alfasigma-7dm


El ejercicio físico moderado, reductor del riesgo de insuficiencia cardiaca

• La cantidad de ejercicio físico necesaria para reducir el riesgo de enfermedad es considerablemente menor que la necesaria para desarrollar y mantener niveles altos de condición física.
• Una hora de ejercicio físico moderado o media hora de ejercicio físico vigoroso al día puede reducir en hasta un 46% el riesgo de insuficiencia cardiaca.
• La Asociación Americana del Corazón recomienda practicar al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana.

El ejercicio físico practicado de forma regular provoca una serie de adaptaciones fisiológicas en diferentes órganos, aparatos y sistemas. La mayor parte de esas adaptaciones están mediadas por el sistema neuroendocrino, produciendo cambios hemodinámicos, respiratorios, metabólicos, hormonales, neurológicos, etc. Estos cambios y modificaciones alcanzan también a los factores de riesgo y al área psicosocial, influyendo sobre los estilos de vida de los individuos y las poblaciones. Así pues, los efectos beneficiosos de la actividad y el ejercicio físico pueden dividirse en los que se derivan de modificaciones fisiológicas debidas al entrenamiento, los que son consecuencia de los factores de riesgo cardiovasculares y, por último, los cambios promovidos en los estilos de vida. Asimismo, cabe añadir que la cantidad de ejercicio físico necesaria para reducir el riesgo de enfermedad es considerablemente menor que la necesaria para desarrollar y mantener niveles altos de condición física. En ese sentido, la mayor parte de los beneficios para la salud pueden obtenerse a partir de la realización de actividades físicas de intensidad moderada, diferentes de los programas de ejercicio físico más intenso.

Según concluye un estudio recientemente publicado en la prestigiosa revista Circulation Heart Failure, 1 hora de ejercicio físico moderado o media hora de ejercicio físico vigoroso al día puede reducir hasta en un 46% el riesgo de insuficiencia cardiaca, una de las patologías actualmente más incapacitantes, que representa alrededor del 2% del coste sanitario de los países industrializados.

Los investigadores de este ensayo estudiaron a casi 40.000 personas de 20-90 años de edad sin insuficiencia cardiaca al inicio del estudio (1997), y evaluaron su actividad total y en tiempo de ocio al comienzo del análisis, haciéndoles un seguimiento para analizar cómo se relacionaba con el consiguiente riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca. Observaron que el grupo que realizaba más actividad durante su tiempo libre (más de 1 hora de actividad física moderada o media hora de actividad física vigorosa al día) presentaba un riesgo un 46% menor de desarrollar insuficiencia cardiaca.

La actividad física resultó igualmente beneficiosa para los hombres y las mujeres. Los que desarrollaron insuficiencia cardiaca eran personas de mayor edad, de sexo masculino, con niveles educativos más bajos, un mayor índice de masa corporal y relación cintura-cadera, así como más antecedentes de episodios coronarios, diabetes mellitus, hipertensión arterial y dislipidemia.

Los participantes del estudio completaron cuestionarios que incluían información sobre su estilo de vida, la actividad física realizada de forma habitual, el hábito tabáquico y los hábitos de consumo de alcohol y el uso de medicamentos. Los investigadores analizaron su actividad física total, incluyendo las actividades relacionadas con el trabajo y de ocio.
La actividad física en el tiempo libre de los participantes se dividió en 3 categorías: leve (en el caso de una caminata casual), moderada (correr o nadar) y fuerte (deportes competitivos). El diagnóstico, las tasas de hospitalización y las muertes acontecidas se verificaron utilizando los registros médicos de los participantes. Aunque la relación entre la insuficiencia cardiaca y el ejercicio físico no ha sido hasta la fecha ampliamente estudiada, los resultados del presente trabajo reafirman la importancia de que todos los adultos realicen una actividad física, lo que apoya las recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón de practicar, al menos, 150 minutos de actividad física moderada a la semana.

Andersen K, Mariosa D, Adami HO, Held C, Ingelsson E, Lagerros Y, et al. Dose-response relationship of total and leisure time physical activity to risk of heart failure. Circulation Heart Fail. 2014; 7: 701-708.

Valora este artículo
(1 Voto)
El ejercicio físico moderado, reductor del riesgo de insuficiencia cardiaca - 5.0 out of 5 based on 1 vote

Deja un comentario

Siete Días Médicos es una web para profesionales sanitarios.
En ningún caso se publicarán ni se responderán consultas médicas realizadas por pacientes.

BOTON LOGO 7DMLa revista Siete Días Médicos y su web son un producto de Ediciones Mayo S.A. destinado a los profesionales de la atención primaria. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por Siete Días Médicos reemplazará la relación de los profesionales médicos con los pacientes.

Web Médica Acreditada. Ver más información

 

 

Comunidad