publicidad


Aprovecharé para dejar de fumar

Fumar es la principal causa prevenible de una muerte prematura. A pesar de las campañas contra este hábito, un 19,8% de la población americana sigue fumando. Algunas situaciones motivan a los individuos a adoptar de forma espontánea cambios en las conductas que ponen en riesgo su salud; el diagnóstico de una nueva enfermedad o una intervención quirúrgica son acontecimientos que favorecen abandonar el hábito de fumar.

Los autores del trabajo que se comenta estudiaron la relación entre la necesidad de una intervención quirúrgica electiva y el abandono del hábito tabáquico. Para ello utilizaron la base de datos del estudio The Health and Retirement Study (HRS). Este registro se inició en 1992 e incluyó a pacientes estadounidenses mayores de 50 años. Se recogieron datos sobre el estado de salud físico y mental, el tipo de aseguradora médica, la situación financiera, el apoyo familiar, el estado laboral y el plan de jubilación. Los eventos de esta base de datos se actualizaron mediante una entrevista con el paciente cada dos años. Se registraron los diagnósticos de enfermedades crónicas nuevas (cáncer, enfermedad cardiaca, diabetes, ictus o patología pulmonar) y las intervenciones quirúrgicas, distribuidas en cuatro categorías: cirugía por cáncer, coronaria, ortopédica de reemplazo articular o ambulatoria.

Se analizaron los datos de 5.498 pacientes fumadores durante los años comprendidos entre 1992 y 2004. La mayoría fueron mujeres (51,6%), predominantemente de raza blanca (77,8%), y la media de edad fue de 57 ± 10 años. Dejaron de fumar 2.444 pacientes (44%) durante el periodo de estudio, lo que supone una incidencia de 6,27/100 personas-año. La incidencia de pacientes que abandonaron el tabaco aumentó con la edad, con diferencias estadísticamente significativas; en cambio, no se constató relación con el sexo ni con la raza. Los que fueron intervenidos de cirugía mayor o aquellos a quienes se les diagnosticó una nueva enfermedad presentaron una incidencia de abandono del hábito tóxico del doble (incidencia relativa ajustada de 2,02 y 2,13, respectivamente), mientras para la cirugía ambulatoria fue algo menor (RR= 1,28). El tipo de cirugía también influyó, ya que la incidencia fue mayor en la cardiaca o neoplásica que en la articular protésica (28, 18 y 13 por cada 100 pacientes-año, respectivamente).

Una operación aumenta la percepción de riesgo y de la influencia negativa del tabaco e incita una respuesta emocional y afectiva muy intensa. Estos cambios cognitivos favorecen la motivación, la adquisición de herramientas y la autoeficacia para conseguir dejar de fumar.

Con los resultados obtenidos, los autores concluyen que una intervención quirúrgica programada se asocia a un aumento en la probabilidad de dejar de fumar. El abandono de este hábito es más frecuente en los pacientes intervenidos de cirugía mayor que en los de cirugía ambulatoria y si la patología que requiere la operación está relacionada con el tabaco.

 

Shi Y, Warner DO. Surgery as a teachable moment for smoking cessation. Anesthesiology. 2010; 112: 102-107.

Valora este artículo
(0 votos)

Deja un comentario

Siete Días Médicos es una web para profesionales sanitarios.
En ningún caso se publicarán ni se responderán consultas médicas realizadas por pacientes.

BOTON LOGO 7DMLa revista Siete Días Médicos y su web son un producto de Ediciones Mayo S.A. destinado a los profesionales de la atención primaria. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por Siete Días Médicos reemplazará la relación de los profesionales médicos con los pacientes.

Comunidad