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SEMERGEN pide a la industria farmacéutica colaboración, confianza, ética, rigor y transparencia

  • 03 Diciembre 2019

La relación entre médicos de familia y la industria farmacéutica no solo es inevitable, sino que resulta deseable e imprescindible para facilitar y optimizar la formación médica y la investigación clínica. Sin embargo, esta vinculación debe asentarse en unos principios claros, bien definidos, compartidos y conocidos por todos los agentes de salud. Así lo expone la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), que aglutina actualmente a más de 12.000 profesionales, en un documento de posicionamiento sobre el papel de la industria farmacéutica en la investigación y la formación médica.

Para el presidente de SEMERGEN, José Luis Llisterri “este posicionamiento nace de una necesidad no bien cubierta actualmente por las sociedades científicas”. A su juicio, “la colaboración entre industria farmacéutica y las sociedades científicas en materia de formación e investigación es indispensable y debe estar sujeta a un código de buenas prácticas y presidida por la ética y la transparencia. Y esto es lo que hemos tratado de reflejar en este documento, que pone los cimientos de una relación basada en la confianza, el respeto mutuo y la consecución de un bien común y único: procurar la mejor salud y calidad de vida a los ciudadanos”.

Pilares del posicionamiento
Actualmente, la investigación clínica en la Medicina de Familia, así como la mayor parte de la formación continuada que reciben estos profesionales tras su instrucción universitaria, está promovida y/o financiada por la industria farmacéutica. Se trata de un hecho irrefutable y necesario en estos momentos, que plantea algunos recelos en la opinión pública y que, por lo tanto, “precisaba ser revisado y se requiere de un posicionamiento razonado, transparente, riguroso y profesional”, aclara Llisterri.

Como principales argumentos, el documento de posicionamiento de SEMERGEN defiende que “la actualización de conocimientos y competencias es una responsabilidad y un deber ético de los médicos”, pero sin olvidar que “la Administración debe facilitar a los profesionales su formación médica continuada”. Por eso, se exige “garantizar y facilitar la posibilidad y el derecho de los profesionales a acceder a la mejor formación para el ejercicio de la práctica médica”. Además, se subraya que “las sociedades científicas son un buen vehículo para canalizar la financiación de proyectos de investigación y actividades de formación”.

También, se resalta que el médico tiene el deber de mantener sus conocimientos científicos y clínicos actualizados, accediendo regularmente a jornadas, congresos y, en general, a recursos formativos y divulgativos de vanguardia; “estos foros son necesarios para mantener actualizados los conocimientos sobre la especialidad y las principales patologías a las que se enfrentan día a día en consulta”, pero se hace constar que el coste de esta formación no puede sostenerse a título individual y tampoco suele ser asumido por el sistema sanitario público.

Igualmente, se recalca el importante papel de la atención primaria y sus facultativos en la generación del conocimiento médico, así como la oportunidad de inversión y ahorro de costes que supone actualmente la participación de los médicos de Familia en estudios de investigación de calidad promovidos por la industria farmacéutica.

SEMERGEN reconoce el importante conocimiento médico que genera la industria farmacéutica, así como su capacidad para estar a la vanguardia en nuevas técnicas, terapias y procedimientos, pero le demanda perseverar en su “compromiso con los más estrictos principios éticos de profesionalidad, responsabilidad y transparencia”. En este sentido, se indica que “la industria farmacéutica debe velar por la calidad de los contenidos formativos que ofrece a los profesionales, diferenciando claramente los que es información científica y clínica de lo que es material promocional”.

Y, en referencia directa a las asociaciones de pacientes, se defiende “el establecimiento de mecanismos que permitan su participación en foros científicos y clínicos”.

Desde SEMERGEN se solicita que administraciones públicas, sociedades científicas y organizaciones profesionales promuevan la formación de los médicos en competencias y su participación en proyectos de investigación, así como que colaboren “para asentar la cultura de la transparencia, normalizando su ejercicio y evitando los prejuicios para quien la ejerce”. Se debe trabajar activamente para “generar confianza en la sociedad y también entre los propios profesionales médicos”.

Aunque este documento está promovido y liderado por SEMERGEN, en la elaboración de las conclusiones y propuestas han participado también representantes de la industria farmacéutica y de la organización médica colegial, gestores sanitarios, políticos y periodistas. Es, de hecho, fruto del debate, reflexión y de las aportaciones independientes realizadas por cada uno de los ponentes que participaron en una mesa redonda, celebrada en el último Congreso Nacional de SEMERGEN, que tuvo lugar en octubre en Gijón, sobre el papel de la industria farmacéutica en el impulso a la formación e investigación entre los médicos de atención primaria.

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