publicidad


Contra el recorte de prestaciones a los diabéticos

Los beneficios del autocontrol de la glucemia capilar en sangre en pacientes con diabetes mellitus (DM) tipo 1 y 2 son un elemento imprescindible para conocer mejor esta enfermedad y prevenir y/o retrasar sus costosas complicaciones. Así lo ha manifestado un numeroso grupo de profesionales de la salud que se dio cita recientemente en un acto organizado por la Associació de Diabétics de Catalunya (ADC).

Durante la sesión, a la que asistieron profesionales sanitarios que atienden a los pacientes diabéticos, farmacéuticos, representantes de sociedades científicas y del Consell Assessor sobre la Diabetes de Catalunya y numerosos pacientes, los expertos advirtieron que cualquier iniciativa que conlleve una restricción de la educación diabetológica, del número de tiras prescritas por parte del profesional que atiende al paciente o coartar la libertad de elección del sistema de medición, comportaría una pérdida de adherencia al tratamiento, con el consiguiente perjuicio para la salud del paciente y mayores costes futuros.

 

Bernat Soria, exministro de Sanidad y presidente de la Fundación de la Sociedad Española de Diabetes, también se manifestó en este sentido, tal y como se muestra en esta entrevista, cedida por la ADC.

«Lo costoso no es la medicación o el material de autoanálisis, sino el tratamiento de las complicaciones»

«España ocupa el lugar 19 de los 20 países de la OCDE analizados en tasa de amputaciones del pie diabético»

- Se considera la diabetes como la epidemia del siglo XXI. ¿Cómo ve la situación en nuestro país?

-Hace unos meses hemos conocido la cifra actual de prevalencia de diabetes en España, a través del Estudio Nacional de Epidemiología de la Diabetes. Se sabe ya ciertamente que más de un 12% de la población mayor de 18 años padece diabetes, pero un tercio de ellos desconoce que es diabético. Además, un 11% de la población tiene prediabetes. Es decir, en total una cuarta parte de la población española o ya tiene o está en disposición de tener diabetes. Esto es, más de cuatro millones y medio de personas en España tienen en la actualidad algún tipo de diabetes y casi otros cuatro y medio tienen algún tipo de alteración del metabolismo hidrocarbonado.

La diabetes ha pasado a ser un problema prioritario de salud pública, con una incidencia directa en la calidad de vida y en el gasto sanitario. Las autoridades sanitarias deben abordar este problema con la atención prioritaria que merece.

BernatSoria-2- Se habla mucho de la capacitación del paciente para la gestión de su diabetes ¿Qué opinión tiene sobre este papel del paciente?

-Siempre digo que el paciente debe ser el elemento central del equipo que cuida de su diabetes. La educación diabetológica hace corresponsable al paciente de su cuidado junto con el equipo sanitario. Para ello, las necesidades y opiniones del paciente deben ser tenidas en cuenta por las administraciones sanitarias. Se requiere una atención integral, donde la educación diabetológica y las estrategias de prevención secundaria, es decir, prevención de las complicaciones, son esenciales. Eso exige un control regular de la glucemia, tanto en el diabético tipo 1 como en el tipo 2 y, de manera muy importante, también en la diabetes gestacional. El paciente debe disponer de esos elementos esenciales para autocontrolarla: conocimiento de su enfermedad y tener los medios materiales necesarios y suficientes en función de sus necesidades como persona con diabetes.

 -¿Repercute esta autogestión de la diabetes en una mejora de salud de los pacientes? ¿Y en el sistema sanitario?

-Sin duda alguna. Una de las soluciones esenciales a los problemas que hoy enfrenta la sanidad en España es el abordaje integral de las enfermedades crónicas, y la diabetes es una de las más importantes, que representan más del 77% del gasto sanitario y deben ser por tanto el objetivo más importante de cualquier sistema de salud.

Quedó demostrado a través de estudios muy relevantes que si la diabetes se controla adecuadamente, se evitan las complicaciones o se retrasa su aparición. Y son complicaciones muy importantes que disminuyen notablemente la calidad de vida de la persona y que representan enormes costes para el sistema de salud.

La buena noticia es que el 40% de las complicaciones de la diabetes se pueden prevenir, y esa podría ser una fuente principal de ahorro del gasto sanitario. En el cuidado de la diabetes, lo caro no es la insulina, los antidiabéticos orales o las tiras reactivas, sino el tratamiento farmacológico y hospitalario de las complicaciones.

Para prevenir las complicaciones de la diabetes, la única solución es la acción conjunta de la Administración y de los pacientes. La Administración tiene que facilitar los recursos necesarios y la educación a través de los profesionales; el paciente se tiene que comprometer en el autocuidado de su diabetes y el enfoque debe ser en plazo medio. Además, en estos tiempos que tanto hablamos de economía, hay que destacar que la inversión en salud es altamente rentable, por cada euro invertido en prevención hay 30 euros de ahorro.

- Últimamente hay numerosas reclamaciones por parte de las asociaciones de pacientes que opinan que no se les proporciona todo el material que precisan para el autocuidado su diabetes ¿Qué opina a este respecto?

- Nadie discute que nuestro Sistema Nacional de Salud es uno de los mejores del mundo, pero es crítico preservar su calidad mejorando la gestión.

En el caso de la diabetes, la Administración debe adoptar una aproximación holística y con una cierta perspectiva temporal a la enfermedad. No fijarse sólo en lo que cuesta un fármaco o una tira reactiva, sino en lo que cuesta globalmente la enfermedad. Como dije antes, lo costoso en términos económicos no es la medicación o el material de autoanálisis, sino el tratamiento de las complicaciones. Y hay que contar también con la incorporación de nuevos y más avanzados sistemas de control que tienen una relación coste-efectividad favorable, aportando ventajas para el control de la enfermedad y llevando asociados importantes ahorros económicos. El error en estos momentos sería ahorrar en procesos y medios de control ya que ello va a comportar después costes mucho mayores. Debemos contar con todos, también con los profesionales de las oficinas de farmacia. La diabetes ya nos cuesta más del 7,5% del total del gasto, pero se sabe que en una diabetes mal controlada, el gasto aumenta entre 3 y 10 veces, es decir, un coste muy difícil de asumir. Un ejemplo dramático: una de las complicaciones de la diabetes, la amputación del pie diabético nos cuesta a los españoles 16.000€ por proceso y España ocupa el lugar 19 de los 20 países de la OCDE analizados en tasa de amputaciones, lo que no es aceptable desde el punto de vista médico. Si no dotamos económicamente y cuidamos adecuadamente la diabetes, entraremos en una situación de gasto insostenible.

-En la actual situación económica ¿Cómo se debería actuar ante esta patología crónica?

-La reducción de gasto es necesaria, pero lo verdaderamente preocupante es que en esta situación de crisis, se aplique por igual a todos los capítulos. Hay que priorizar las decisiones y en la diabetes ya no se pueden dilatar las decisiones, hay que hacer lo importante con urgencia.

En la gestión de una enfermedad crónica, la planificación nunca debe hacerse a corto plazo. En este caso, lo importante es la prevención primaria, evitar la enfermedad cuando sea posible, y la secundaria, la prevención de las complicaciones, con un control estricto de la glucosa en sangre. En la prevención de complicaciones claramente estamos fallando y muy probablemente porque no invertimos lo suficiente.

Un ejemplo paradójico: en algunas autonomías están escatimando en los medios necesarios (tiras reactivas) que pueden por ejemplo prevenir una complicación aguda como es la hipoglucemia severa y eso genera un coste por cada episodio de esta complicación de más de 3.000€.

Y hablando de sostenibilidad futura, si ahora, y justificado por la situación de crisis, caemos en el error de reducir más los medios a disposición de los pacientes, nos encontraremos con un incremento de las complicaciones que será además de éticamente inaceptable, insostenible desde el punto de vista económico.

BernatSoria-31- La estructura sanitaria autonómica de nuestro país, ¿dificulta el establecimiento de políticas sanitarias consensuadas para el tratamiento adecuado de la diabetes?

-Nuestra misión en la Fundación debe ser la promoción de esfuerzos importantes y coordinados en materia de prevención, diagnóstico precoz y tratamiento correcto de los pacientes diabéticos. Debemos promover la relevancia social que la diabetes merece porque actualmente no parece estar en la agenda política de los sistemas sanitarios. Nuestra obligación es comunicar qué está ocurriendo con la diabetes y cuáles pueden ser las consecuencias, y trabajar para promover una adecuada calidad asistencial y con equidad en todo el territorio español.

Tenemos una estrategia nacional en diabetes y en algunas comunidades existen planes integrales. Pero como dije, hay comunidades donde no se están cumpliendo.

Por ejemplo: a finales del año pasado, la Sociedad Española de Diabetes elaboró y publicó un documento de consenso, basado en la más actual evidencia clínica, sobre la utilización de tiras reactivas para el control de glucemia. Pues bien, sabemos que ese criterio de utilización no se está respetando en todos los sitios. Todos deberemos trabajar ahora para que sirva de referencia en todas las administraciones autonómicas y sea respetado por todos los centros sanitarios.

También desde la SED se presentó en fechas recientes otro documento de consenso sobre el tratamiento farmacológico de la hiperglucemia en la diabetes tipo 2.

Hablando de diabetes, hay una serie de situaciones personales que deben ser tenidas en cuenta. Por ejemplo, el control de la glucemia en un paciente pediátrico no es igual que en el caso de una mujer embarazada o en el de un paciente tipo 2 que recibe insulina o las necesidades que tiene un paciente invidente. Los consensos se tienen que cumplir, las particularidades de pacientes y tratamientos deben ser tenidas en cuenta, deben caber también las excepciones y siempre la decisión en último término, debe estar en manos de los profesionales que cuidan directamente del paciente.

- En Cataluña actualmente hay algunas decisiones polémicas en materia sanitaria ¿Puede esto afectar al caso de la diabetes?

-Confío en el buen hacer de los gestores de la administración sanitaria y estoy seguro de que la administración catalana será sensible a estas preocupaciones, como no puede ser de otro modo. He sido testigo privilegiado de esa preocupación y eso no va a cambiar. Por otro lado, invertir en salud da los mejores réditos y en el caso de la diabetes está probado que facilitando la educación y el material necesario de análisis para que el paciente pueda autocontrolarse, se obtiene una mejora del control de la enfermedad y sus complicaciones.

Mi mensaje para los gestores económicos es que no deje de tenerse en cuenta que la verdadera fuente de ahorros en diabetes viene por la mejora de salud y prevención de complicaciones, no escatimando en medios de control o impidiendo las innovaciones coste-efectivas. Es lógico también que los pacientes demanden esa atención adecuada y los medios suficientes y más actuales, puesto que son ellos quienes sufren las consecuencias.

Por último, reitero lo que he dicho ya en muchas ocasiones, en caso de duda siempre estaré del lado de los pacientes.

Valora este artículo
(0 votos)
  • Modificado por última vez en Martes, 23 Abril 2013 06:21

Deja un comentario

Siete Días Médicos es una web para profesionales sanitarios.
En ningún caso se publicarán ni se responderán consultas médicas realizadas por pacientes.

BOTON LOGO 7DMLa revista Siete Días Médicos y su web son un producto de Ediciones Mayo S.A. destinado a los profesionales de la atención primaria. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por Siete Días Médicos reemplazará la relación de los profesionales médicos con los pacientes.

Comunidad