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Comemos poco pescado azul

  • 29 Septiembre 2015

Hasta un 52% de la población española mayor de 40 años consume menos cantidades de pescado azul de las que establece la dieta mediterránea y recomienda la Organización Mundial, dos raciones a la semana, y casi un 30% reconoce no ingerirlo nunca. Así se desprende de los resultados de la Encuesta de consumo de pescado azul en España 2015, un trabajo epidemiológico observacional, transversal de base poblacional mediante entrevista a más de 2.000 personas, llevado a cabo por la Fundación Española del Corazón (FEC).

Los datos de este estudio se centran en el intervalo de población (a partir de los 40 años) que presenta mayor riesgo cardiovascular. De hecho, como explica María Elisa Calle, coordinadora de PASFEC (el Programa de Alimentación y Salud de la FEC) y profesora de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Complutense de Madrid, “es a partir de los 40 años cuando comienza a aumentar el riesgo de cardiopatía isquémica, y según el estudio de Framingham, es el momento en que se empiezan a añadir los datos de edad a las fórmulas de cálculo de riesgo. Esto ocurre principalmente en los varones, y en la mujer el riesgo se inicia hacia los 50 años, cuando empieza a disminuir la protección debida a estrógenos”.

Según Calle, la dieta mediterránea recomienda consumir alrededor de cuatro raciones de pescado a la semana, de las cuales dos deberían ser de pescado azul, porque al tener mayor cantidad de grasa, contiene mayor concentración de ácidos poliinsaturados omega-3. De hecho, el pescado es el único animal que tiene dos de estos ácidos muy importantes en su forma biológica activa: el ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido eicosapentaenoico (EPA).

Entre los pescados que mayor cantidad de estos ácidos grasos contienen, se encuentran la sardina y el salmón, así como en la caballa y los boquerones, que al ser pescados de una vida media corta también presentan la ventaja de acumular poco mercurio. “Por todas estas razones, son extraordinariamente recomendables dos veces por semana”, enfatiza la experta.

Según los resultados de la encuesta, que ha contado con una muestra representativa del conjunto de la sociedad española >40 años, menos de la mitad de los españoles consume las cantidades de pescado recomendadas (blanco y azul), y en concreto un 7% de los participantes reconoció no consumir ningún tipo de pescado, y un 28,1% no consume nunca pescado azul, unos datos que comprometen los beneficios asociados a los ácidos poliinsaturados omega-3.

Las razones son varias, y es que el 31% de los encuestados declara que no come pescado azul porque no le gusta, el 18% porque es complicado de cocinar y el 17% porque es caro. Asimismo, por áreas geográficas, en el área sur del país se consume pescado azul más frecuentemente (el 55% ingiere cantidades suficientes), y en Cataluña y Baleares se registran los peores datos de consumo, a pesar de ser zonas con mar, con solo el 38% de los participantes tomando cantidades recomendadas

Respecto al consumo por edades, solo el 42% de los >65 años consumen suficiente pescado azul, una cifra que se incrementa diez puntos porcentuales (hasta el 52%) en el caso de los participantes de entre 40 y 50 años. Cabe destacar la incidencia de las enfermedades cardiovasculares entre los encuestados, ya que el 18% padece hipertensión arterial, el 15% problemas cardiacos, el 13% diabetes y el 8% dislipemia (alteración en los niveles de lípidos en sangre, fundamentalmente colesterol y triglicéridos).

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