La OCU pide más psicoterapia y menos pastillas para pacientes con ansiedad y depresión menor

La Organización de Consumidores y Usuarios ha realizado un estudio cualitativo sobre la atención que reciben en España las personas con depresión menor y ansiedad. Se realizaron 34 entrevistas en profundidad entre pacientes, médicos de atención primaria, especialistas en salud mental y gerentes de centros especializados.

Diferentes estudios señalan que, entre un 20-25% de los ciudadanos sufrirá un problema de salud mental. En una gran proporción de casos ese trastorno estará relacionado con el estado de ánimo, sobre todo con la ansiedad y la depresión menor.

A la luz de las entrevistas llevadas a cabo por la OCU, en la mayoría de tratamientos se recurre a la medicación con antidepresivos y tranquilizantes a pesar de que el tratamiento de elección para estos trastornos es la psicoterapia basada en técnicas determinadas. La psicoterapia no es una alternativa generalizada por lo que pocos pacientes tienen acceso a la misma. Quienes llegan a ser atendidos sufren una lista de espera que varía entre 2 y 4 meses. También existen notables diferencias territoriales en la atención que se presta en los distintos centros. Y todo ello a pesar de que los pacientes que reciben este tratamiento se muestran más satisfechos y lo recomiendan junto a los fármacos.

La OCU considera que, en muchas ocasiones, se produce un gran retraso hasta llegar al diagnóstico definitivo y al tratamiento del paciente, lo que puede provocar un tratamiento inadecuado y pérdida de tiempo y de recursos, con el consiguiente impacto en el entorno personal y social de los afectados.

La OCU entiende que el coste de la generalización de la psicoterapia se puede

ver ampliamente compensado con la reducción de las bajas laborales por este tipo de trastornos al recibir los pacientes un tratamiento más rápido y más adecuado al tipo de dolencia que manifiestan.

Además de la mejora en los tratamientos de la ansiedad y depresión menor a través de la psicoterapia, la OCU cree que es necesario:

– Concienciar a los pacientes sobre el uso responsable del sistema sanitario y explicarles que cualquier dificultad vital no tiene por qué llevar aparejada una solución médica.

– Promover entre los médicos una administración responsable de los fármacos, ajena a las presiones de los pacientes, la industria o la falta de tiempo. La atención de la ansiedad y la depresión menor debe ir en la línea que marca la Organización Mundialde la Salud, siguiendo las evidencias científicas actuales: la psicoterapia es más efectiva y los fármacos solo son útiles en casos contados.

– Mejorar la dotación de los centros de atención primaria, como primera parada de un número creciente de personas con dificultades para enfrentar los problemas de la vida cotidiana.

– Formar a los médicos de atención primaria para mejorar sus habilidades en técnicas de entrevista y escucha.

– Acercar a los especialistas de salud mental a los centros de atención primaria.

– Terapias de grupo y talleres en el primer nivel de atención, ya que pueden ser útiles y menos costosos que los individuales, para enseñar a relajarse, elaborar el duelo, afrontar el estrés, dominar el insomnio, etc.

– La especialización del personal de enfermería para administrar una parte de estas enseñanzas, mejorando así la eficiencia del sistema.

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  • Modificado por última vez en 23 Abr 2013, 06: 18

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